Esta semana, los alumnos de 2º ESO han tenido el privilegio de convertir la materia de Tecnología en un laboratorio de ingeniería de la mano de Pablo Fernández, director de planta de Astemo, multinacional referente en la fabricación de frenos.

Aprovechando que los estudiantes están inmersos en el estudio de las máquinas y los mecanismos, esta sesión ha servido para poner nombre, apellidos y aplicaciones reales a los conceptos teóricos. Pablo Fernández compartió su visión sobre la precisión en los sistemas de frenado, explicando cómo la tecnología garantiza nuestra seguridad diaria. Durante la sesión, se analizaron casos reales que permitieron a los estudiantes identificar componentes, valorar la seguridad y fomentar vocaciones. 

Desde el colegio, queremos agradecer a Pablo Fernández su tiempo y su compromiso con la educación de los más jóvenes. Este tipo de encuentros son los que marcan la diferencia en el aprendizaje, despertando la curiosidad y demostrando que lo que ocurre dentro de nuestras aulas tiene un impacto directo en el mundo que nos rodea.